Los cuatro pilares de nuestra vida

Como en toda la Orden de santo Domingo, nuestra vida se articula alrededor de cuatro pilares: la vida fraternal, la vida de oración, el estudio y el apostolado.

 

La vida fraterna

 

Nuestro proyecto de vida primeramente está fundada sobre nuestro « estar juntas ». La vida comunitaria vivida en la simplicidad, la alegría y el afecto fraterno, es nuestro primer lugar de comunión y de misión.

La vida de oración

La celebración de la liturgia – Eucaristía y canto de la liturgia de las horas – es el corazón de cada una de nuestras jornadas. Igualmente tomamos tiempo de adoración delante del Santísimo expuesto.

En y por el Corazón de Cristo, adoramos al Padre y toda la Trinidad en nombre de la Iglesia y del mundo.

Llevamos en nuestra oración nuestras hermanas y nuestros hermanos de la humanidad entera con sus alegrías, sus penas y sus esperanzas.

 

El estudio

 

El estudio es un elemento importante de nuestra vida; él alimenta nuestra contemplación y nuestra actividad apostólica.

El apostolado

 

Juntas, llenas del Amor que se da, ejercemos diversas actividades apostólicas permaneciendo a la escucha de los acontecimientos y respondiendo a las necesidades de cada medio de vida donde obramos.