Primeros pasos

 

Reputación de santidad en lo que concierne a Madre Juliana del Rosario

 Después del fallecimiento de Madre Juliana del Rosario acaecido el 6 de enero 1995, la muchedumbre se precipita alrededor de sus restos. Muy rápidamente se lee en los periódicos y en la correspondencia : « agradecimientos a Madre Juliana del Rosario por favores obtenidos » o fórmulas análogas.

Estos hechos y muchas otras manifiestan que, para Madre Juliana del Rosario, la reputación de santidad, ya adquirido para muchos, aún antes de su deceso, no ha hecho más que crecer después de su muerte, y ello, muy rápidamente.

 

 


Aliento del arzobispo de Québec

 

Bien pronto, el arzobispo de Québec, Mons. Maurice Couture, r.s.v., anima a la Priora general de ese entonces, Hna. Françoise Guillot, o.p., a continuar las diligencias emprendidas para una apreciación teológica de las enseñanzas de Madre Juliana del Rosario y la difusión de su mensaje. Pide igualmente de recoger sin tardar los testimonios de personas de edad o enfermas que han conocido a Madre Juliana, en vista de la historia de la Congregación y, ulteriormente, para una posible apertura de su causa. 

En noviembre 1996, una oración para la obtención de favores del Corazón Eucarístico de Jesús por la intercesión de Madre Juliana del Rosario es publicada, con la aprobación del Arzobispo, debido a pedidos insistentes.

 

Pedido al obispo diocesano de introducir la causa de beatificación y de canonización de Madre Juliana del Rosario

Habiendo pasado el lapso de tiempo de cinco años canónicamente exigido después del deceso de la fundadora, las diligencias se inician para las Dominicas Misioneras Adoratrices para pedir al arzobispo de Québec la introducción de la causa de beatificación y de canonización de Madre Juliana del Rosario. El 26 de julio 2001, con el apoyo de personas importantes entre ellos el postulador general de la Orden Dominicana, el Padre Innoncenzo Venchi, o.p., los primeros pasos son entonces dados para este fin.

Sin embargo, a causa de la aceptación, por el Santo Padre, de la renuncia de Mons. Couture como arzobispo de Québec, será necesario esperar la llegada de su sucesor para seguir adelante.

Será entonces el Cardenal Marc Ouellet, nuevo arzobispo de Québec, que recibirá la segunda súplica del nuevo postulador de la Orden Dominicana, el Padre Vito Tómas Gomez Garcia, o.p., pidiendo la introducción de la causa de Madre Juliana del Rosario. El 2 de noviembre 2004, el Cardenal Ouellet emitirá efectivamente el decreto de apertura de la encuesta canónica y de la investigación de los escritos de aquella que se podrá ahora nombrar la « Sierva de Dios ».