La Fraternidad Dominica Misionera Adoratriz

Una fraternidad en marcha…

¿Por qué?

Fascinada por el Amor de Jesús dándose en la Eucaristía, e interpelada por santo Domingo, Madre Juliana del Rosario ha fundado las Dominicas Misioneras Adoratrices en 1945.

Es siguiendo estas huellas que los laicos se comprometen a vivir de este Amor y a hacerlo conocer a sus hermanos y hermanas en el corazón del mundo.

¿Para quién?

Para aquellos y aquellas que quieren, como laicos:

  • profundizar su vida de fe
  • vivir mejor el Evangelio y la Eucaristía cotidianamente
  • entrenarse y atraer a los otros a llegar a ser « adoradores en espíritu y en verdad ».

Medios

Para vivir este camino, los miembros de la Fraternidad privilegian cuatro polos:

  • la oración
  • la búsqueda de la Verdad
  • el compromiso
  • la vida fraterna

La oración:

La oración nos guarda en estrecho lazo con Dios y con nuestros hermanos y hermanas en Iglesia (oración personal, liturgia de las Horas, adoración, celebración eucarística, rosario, retiro anual).

La búsqueda de la Verdad:

Esta búsqueda se realiza particularmente a partir de la Palabra de Dios, los documentos de la Iglesia y los escritos de madre Juliana del Rosario.

Personas preparadas son a menudo invitadas para ayudar en esta profundización.

El compromiso:

 

A la escucha del Espíritu Santo, los miembros testimonian de su fe en sus lugares respectivos, por su vida y en ciertos momentos, por su palabra.

La fraternidad:

La vida fraterna es importante para estrechar los lazos entre los miembros, entre otros en el compartir de responsabilidades.

Encuentro… ¿cuándo?

Los encuentros tienen lugar el segundo miércoles de cada mes, en la tarde, en el Cenáculo del Corazón Eucarístico, Québec, distrito de Beauport.

Otros encuentros pueden agregarse ocasionalmente.

 

Para toda información sobre la Fraternidad dominica misionera adoratriz, contactar:

 Hermana Yvette Labbé, o.p.
(418) 661-9221